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Whatsapp, facebook y la telefonía móvil se convierten en armas logísticas para la precampaña política

Whatsapps que caricaturizan al líder de VOX, memes virales sobre el PP y ataques reputacionales al PSOE o Podemos en Youtube. La industria online se llena de servicios que ofrecen millones de envíos por Whatsapp, venta de retweets o notificaciones en miles de muros de Facebook capaces de publicar lo que cada usuario quiere oír

La lucha por la opinión pública y la creciente demanda por el dominio de la información han impulsado la existencia de toda una “oscura industria” en la que no faltan herramientas para influir ante el futuro votante. A este mercado no le faltan las fake news, representan un interés al alza en un país con más de 3 millones de perfiles falsos en Twitter y 500 medios de comunicación zombies. La industria de la tecnología en España permite comprar retweets masivos; utilizar generadores de IP’s; o bots capaces de publicar comentarios automatizados, se trata de la compra/venta de notoriedad política y que tiene en Internet a su máximo exponente.

La publicidad política en los espacios digitales está orientada a conseguir una reacción del votante. En la red ya es posible contratar servicios capaces de generar mensajes personalizados al perfil individual de cada votante. Leen los muros de los usuarios y generan mensajes adaptados a lo que cada usuario quiere oír. Se trata de un trabajo de big data que por supuesto cuenta con la complicidad de las grandes multinacionales.

Un estudio de la Universidad de Indiana ha demostrado que entre un 9% y un 15% de los perfiles en Twitter son falsos, lo cual arroja una cifra de más de 32 millones de cuentas falsas en todo el mundo. Por 10.000 euros se puede generar un trending topic con 13 a 14 millones de impresiones y por poco más de 50 euros se pueden comprar programas capaces de enviar un whatsapp a miles de numeraciones de móvil. También existen contramedidas tecnológicas, se trata de programas capaces de detectar tweets o noticias fraudulentas a partir de algoritmos de peritaje lingüístico que diferencian entre comentarios reales y artificiales. Plataformas como Facebook con Mark Zuckerberg a la cabeza ya han impulsado iniciativas de fact-checking (verificación de datos) capaces de detectar y eliminar informaciones fraudulentas gracias a sistemas de análisis colaborativo con sus propios usuarios.

Las fake news también se utilizan para articular ataques de denigración en prensa en el contexto de campañas políticas erosionando la imagen de líderes y candidatos a la Moncloa. Según la consultora internacional Gartner en el 2020 el público consumirá más noticias falsas que verdaderas. La misma Unión Europea ha puesto en marcha un comité de expertos para analizar la información falsa que circula por la red y ha llevado a la Unión Europea a convocar un consejo de Ministros de Exteriores de la UE. Por su parte el Foro Económico Mundial ya ha alertado de la amenaza global que supone la existencia de fake news.