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Parricidios, filicidios e infanticidios en España

¿Qué es un parricidio y un infanticidio? ¿en que consiste la violencia vicaria? El Crimen de Godella, el Caso Bretón, Asunta Basterra o el Crimen de Santomera perfilan a un país, España con una marcada cultura parricida y altos niveles de violencia intrafamiliar

El horrible crimen de Tenerife a manos de Tomás Gimeno pone en la mesa del periodista un terrible debate: el de los parricidios en España, una realidad estadística que salpica año a año la crónica de sucesos. El caso Bretón (octubre 2011) quien mató a sus dos hijos y fingió que se habían perdido, el Crimen de Godella (2019) o el Crimen de Santomera forman parte ya de las hemerotecas que han conmovido a la opinión pública. En nuestro país se producen 95.320 divorcios anuales y desde el año 2013 un total de 36 menores han sido asesinados a manos de sus padres.

La violencia vicaria es una forma de agresión mediante la cual se victimiza a una tercera persona a menudo dañando a los hijos como medio para generar daño a la mujer. En el derecho clásico se ha utilizado el término neonaticidio e infanticidio para referirse a la muerte causada a un niño recién nacido de hasta 3 días de edad. Estos delitos pueden ser causados por acción o por omisión y son fuertemente castigados por el código penal. El filicidio es un término para referirse a la muerte que un padre da a un hijo, aunque con el desarrollo del derecho moderno se utiliza el término parricidio de forma generalizada para referirse a la muerte de ascendentes o descendientes.

En España se ejerce una violencia intensa sobre los menores, un mal oculto pero que afecta a muchos procesos de separación. Tomás había sido infiel a Beatriz y ella decidió terminar con la relación. Él no aceptaba su nueva vida con un ciudadano belga de 61 años lo cual implicaba una supuesta pérdida de control sobre sus hijas. Su plan era que no fueran encontradas generando así una incertidumbre indefinida consiguiendo así un protagonismo patológico que dejó de tener cuando se separó de su pareja. Su perverso plan triunfó ya que las autoridades han tardado hasta 43 días en encontrar el cuerpo sometiendo a toda la sociedad a una incertidumbre continua afirma Francisco Canals, periodista especializado en sucesos. Elaboró un testamento oral en vida traspasando su coche a su padre o entregando un sobre con dinero a su actual novia. Los investigadores nunca encontraron indicios de un cómplice en su entorno familiar y tampoco hizo acopio de aprovisionamiento o medios materiales tal cual sucede en casos de secuestros parentales.

Gimeno tiene un perfil narcisista, con baja tolerancia a la frustración y en su caso se daban todos los predictores que generan alarmas: el inicio de un proceso de separación, los antecedentes previos, la presencia de una nueva pareja y la verbalización activa de amenazas afirma Canals.

Fuente: Francisco Canals 913804419 / 677028639