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La geolocalización móvil y la cibervigilancia sanitaria se convertirán en aliadas imprescindibles contra el Covid19 después del confinamiento

El Observatorio Español de Internet cree que España intensificará las medidas de cibervigilancia ante un escenario en el que la falta de una vacuna y las posibles reinfecciones empujan a replantear medidas tecnológicas similares a las de China, Irán o Corea del Sur. La OMS ya advierte a España que las medidas de confinamiento no son suficientes para controlar el Covid19

La geolocalización móvil no es nueva y ya fue utilizada en el 2019 por el INE con fines estadísticos pudiendo observar los movimientos pendulares de la población en el mapa. Las grandes operadoras la utilizan para geolocalizarnos y la industria publicitaria recurre a ella para enviarnos mensajes comerciales según nuestra posición en el mapa. En el ámbito policial se utiliza en la lucha contra la criminalidad pudiendo demostrar si un delincuente estuvo o no en el lugar donde se cometió un delito. En el ámbito epidemiológico sus posibilidades son enormes, en China las apps permitieron geolocalizar a los infectados por el Covid19 y clasificarlos por colores: el verde (identifica a los sanos); el rojo (destinado a los infectados) y el amarillo destinado a quienes residen cerca de otros contagiados. Estas medidas sumadas a las del confinamiento demuestran que China es el país que mejor ha gestionado su crisis sanitaria combinando el control tecnológico con las medidas de distanciamiento. Su tecnología permitió optimizar los recursos asistenciales o advertir a las autoridades si un usuario violaba las medidas de confinamiento en un mensaje muy claro a Europa: el confinamiento como medida única no supone una solución 100% efectiva.

Aunque en España el uso de la cibervigilancia tecnológica es un tema “tabú” su implementación puede ser progresíva opina Francisco Canals, periodista y director del Observatorio Español de Internet, entidad de iniciativa privada que empezó su andadura en el 2002. En Lombardía ya aterrizó el 19 de marzo y el 28 del mismo mes el Gobierno español anunció que ya trabaja en una app destinada a conocer la movilidad de la población al mismo tiempo que conservar la privacidad de los usuarios. Hay que recordar que ante un hipotético, pero no descartable escenario de reinfección el confinamiento ya no sería una medida 100% efectiva y solo el control de los movimientos de la población a través de la telefonía móvil supondría una medida eficaz para controlar minuciosamente en el mapa la expansión del Covid19.

El uso de la geolocalización puede ser utilizado con finalidades puramente auxiliares (como en España) hasta medidas de control más intrusivo que deberían replantearse a medida que aumenta la presión. Pueden interconectar al ciudadano con las autoridades sanitarias, actuar como mapa de calor para controlar la distribución de los infectados en el territorio; crear sistemas de alarma para advertir cuando existe un foco de concentración de infectados en un área concreta del mapa o en casos más extremos advertir a las autoridades cuando un infectado o positivo se acerca en el mapa a un ciudadano negativo generando una advertencia sanitaria o al mismo portado del terminal móvil.

Aunque en Europa existen serias leyes que protegen la privacidad hay que recordar que el estado de alarma genera una excepcionalidad jurídica. La ciber vigilancia sanitaria es un tema “tabú” en España, pero es tan solo cuestión de días que los gobiernos de la UE acaben planteando medidas de control tecnológico más severas.