Los detalles del juicio por las dos víctimas mortales a manos de Sergio Morate

Restos de su ADN en una botella de agua y las confesiones que hizo a la Policía durante su extradición se convierten en las principales pruebas contra Sergio Morate. Siete hombres y dos mujeres componen el jurado popular en la Audiencia Provincial de Castilla La Mancha en Cuenca. La acusación particular, la fiscalía y la defensa presentarán sus conclusiones finales este sábado.

Más de 70 medios de comunicación y 40 testigos forman parte del mediático juicio contra Sergio Morate acusado por el supuesto asesinato de Laura del Hoyo y Marina Okarinska. El Ministerio Fiscal pide 48 años de cárcel mientras que María Chamón (madre de una de las víctimas) ha pedido que Morate se declare culpable y sea condenado a la pena máxima posible. Por su lado, el juez no ha accedido a la petición de la defensa de celebrar el juicio a puerta cerrada.

Los investigadores han declarado que no lograron encontrar restos de ADN en los cuerpos; tampoco en el coche, sin embargo los peritos del Laboratorio de Biología de la Unidad Central de Análisis Científico hallaron muestras de perfil genético en una garrafa de agua de color blanco encontrada junto a los cuerpos. Sergio Morate se ha mostrado serio y frío durante los distintos días de juicio y ha sido increpado a su entrada en los juzgados acogiéndose a su derecho a no declarar.

La Policía ha contado al jurado como Morate confesó numerosos detalles relativos a la sepultura de los cuerpos. Al parecer Morate se relajó y empatizó con los agentes durante el viaje entre Rumanía y España. Sergio pidió colaboración y ser condenado por homicidio en vez de por asesinato dada la diferencia entre ambas penas. La Fiscalía sostiene que Morate habría premeditado el crimen al comprar bridas, cal viva y al pedir un coche prestado a un amigo el cual fue utilizado para desplazar los cuerpos. La defensa pide la absolución al considerar que no existen pruebas contundentes contra su cliente.

Los hechos se remontan al 6 de agosto de 2015 cuando Laura del Hoyo acompañó a su amiga Marina hasta casa de ex novio Sergio Morate. La intención de Marina era recoger sus maletas ya que no viviría más en casa de Sergio. Cuando entró en el domicilio terminó con la vida de las dos chicas asfixiándolas con bridas y sus propias manos. Acto seguido bajó los cadáveres hasta el aparcamiento con ayuda de dos bolsas industriales y los trasladó hasta una poza del Río Huécar donde los sepultó. Morate huyó a Rumanía donde se refugió en casa de un amigo que conoció en 2001 en la la cárcel cuando ya sufrió pena de cárcel por haber secuestrado a su exnovia.  Durante el juicio estaba previsto que su amigo Istvin declarara a través de videoconferencia algo que finalmente no fue posible.

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