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Infodemia y ciberdelitos en la actual crisis sanitaria

¿Quién hay detrás de los bulos enviados a los españoles? ¿Cómo funciona el marketing de las falsas informaciones? ¿cuál es el perfil delictivo de sus autores? Intentos de hackeo a sistemas informáticos de hospitales, bulos propagados a través de WhatsApp o mensajes que infectan miles de terminales móviles entre las prácticas más frecuentes

La infodemia es una “epidemia” de información falsa, la OMS ya alertó sobre su existencia e indicó que puede complicar las tareas de los equipos sanitarios. Se trata de un tsunami de información falsa capaz de penetrar en el interior de millones de hogares algo que ya sucedió durante la crisis del Ébola en el 2014. Durante los últimos años ha perfeccionado sus sistemas de propagación y cuenta con sus propios canales de difusión en los que no faltan medios de comunicación zombies, miles de cuentas falsas en Twitter o seguidores artificiales comprados en redes sociales.

En muchos casos infectan el terminal con malware copiando la agenda de contactos o infectando el disco duro. Algunos ciberdelincuentes diseñan sitios web en pocas horas o envían emails con remitentes truncados que aparentan proceder de instituciones oficiales. Cuentan con programas informáticos capaces de enviar mensajes de WhatsApp a millones de usuarios afirma Francisco Canals, director del Observatorio Español de Internet quien advierte que estas informaciones generan un estrés social evitable. Durante la crisis sanitaria el uso de WhatsApp ha crecido un 700% y las llamadas de voz un 40% este aumento del tráfico es aprovechado por todos los agentes que operan en el mercado de la ciberdelincuencia a nivel mundial.

Algunos de los bulos más virales advierten de un inminente estado de excepción, otros alertan sobre compras de respiradores reservados solo para políticos además de supuestos bloqueos de compra de material sanitario. Ataques informáticos a instituciones sanitarias o fraudes en la venta de productos constituyen otras malas prácticas. Algunos virus encriptan la información o utilizan el móvil del usuario como antena repetidora del spam sin que el usuario lo advierta. Los perfiles que incentivan estos delitos telemáticos son entre otros empresas de marketing agresivo que aprovechan el tráfico digital para generar ingresos publicitarios. Tampoco faltan ciberdelincuentes que buscan un beneficio rápido a través de fraudes y estafas, captan y venden bases de datos de teléfonos y/o emails que copian gracias a mensajes que los usuarios reenvían por WhatsApp. La crisis del coronavirus es aprovechada por grupos organizados de ciberdelincuentes a nivel global que generan grandes beneficios a través de la ciberdelincuencia. El 75% de estas prácticas son deslocalizadas y provienen de fuera de la UE lo cual dificulta su persecución y trazabilidad.

Fuente: Observatorio Español de Internet / Comunicado de libre difusión