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Fraudes y estafas durante la campaña de la Lotería de Navidad

 

Notificaciones fraudulentas a través de whatsapp; fraude fiscal y blanqueo de dinero mediante la compra de boletos o timos presenciales entre los principales arquetipos de fraude al consumidor

Comienza la cuenta atrás para repartir más de 2.300 millones de euros a través de 165 millones de décimos con un volumen de compra que supera los 3.000 millones de euros. Y claro está, como el dinero no tiene amigos es durante la campaña promocional cuando se multiplica el número de fraudes estacionales. Factores como la esperanza matemática; la ley de los grandes números o la suerte plausible o no plausible se verán “superados” por las más sofisticadas formas y expresiones de estafa en materia de loterías y apuestas.

Comprar un décimo online es más cómodo; se evitan colas, frío y hasta horas de espera ante las administraciones más famosas; sin embargo el usuario está más expuesto a sufrir fraudes y estafas a la hora de adquirir décimos por Internet afirma el periodista Francisco Canals. Durante esta época no faltan sitios web espejo; fake sites lottery o falsas entidades benéficas que aprovechan el tirón para vender copias falsificadas a pie de calle.

Whatsapp es otro de los grandes protagonistas de este año: a lo largo del día 22 se enviarán miles notificaciones fraudulentas advirtiendo al usuario que le ha tocado una participación; la curiosidad lleva a muchos usuarios a cumplimentar un formulario online y a ser víctima del robo de datos en su terminal. El Spam lottery se replica en todo el mundo y en casi todos los idiomas; se envía cada año a millones de usuarios e intenta convencer al consumidor que un pariente o familiar quiere cederle una parte del premio. En otros casos llevan asociados números de tarificación especial donde una interminable música en espera intenta vaciar los bolsillos y engrosar la factura telefónica.

Otros timos se basan en la ingeniería social e intentan hacer creer a transeúntes que puede beneficiarse debido a que alguien ha encontrado un décimo premiado mediante el pago previo de un “rescate”. Entre estos timos presenciales no faltan casos de españoles que llegan a pagar entre 1.000 y 5.000 euros en aeropuertos a turistas que aseguran  tomar un vuelo de regreso a su país y quienes piden una gratificación express ante la imposibilidad de cobrar el premio presencialmente.

Canals ha elaborado un decálogo de consejos y recuerda que es indispensable comprobar que el boleto sea auténtico; corroborar que disponga de todos los mecanismos de seguridad; guardar los distintos e-mails o pruebas de compra; comprobar que el vendedor esté legalmente autorizado o desconfiar de propuestas de visitantes a la puerta de la administración.

Fuente: Francisco Canals (periodista) Tel prensa 913804419 – 677028639