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Falsificaciones en Internet

Internet ya se ha convertido en el paraíso de la falsificación –afirma Canals- en la red es posible encontrar todo tipo de productos falsificados, desde relojes de oro, joyas, prendas deportivas, motocicletas, pasando por la alimentación, artículos de moda, bolsos de marca, obras de arte , teléfonos móviles, consolas y juguetes.. todo un mercado subterráneo que mueve centenares de millones de euros al año < ejemplos captura de pantalla rueda de prensa > Canals demuestra cómo obtener y comprar móviles falsos con chasis de oro, partidas de cigarrillos falsificados, piedras preciosas y joyas de conocidas marcas a precios más que sospechosos. En muchos de estos casos los usuarios los suelen presentar como réplicas y/o falsificaciones cuya oportunidad no debe dejarse escapar, en la red se llegan a vender auténticas excentricidades, vestidos nupciales falsificados que pueden solicitarse por encargo y que algunos falsificadores venden de manera ilegal, camisetas de conocidos equipos deportivos, plumas estilográficas de alta calidad, cajetillas y cartones de tabaco..

La venta de un producto falsificado supone una grave infracción de los derechos exclusivos que una empresa tiene sobre su marca, los derechos de propiedad industrial son monopolios legales que se otorgan al titular de la misma y por tanto excluyentes para terceros que pudieran hacer uso de él sin su permiso. El que pone a la venta un producto falsificado está pues llevando a cabo una mala práctica.

Los delitos contra la propiedad industrial e intelectual y la lucha contra las falsificaciones de marca se han convertido en un clásico en nuestro país, en España prepondera una cultura del trato presencial además de un clima cálido factores que suelen favorecer el mercadeo y venta de falsificaciones debido al fenómeno de los puestos callejeros, mercadillos y bazares a pie de calle además de otras expresiones de la venta presencial en escenarios urbanos.

“Un 15% de las investigaciones de los detectives privados en España ya guardan relación con falsificación de marcas y productos” según agencias consultadas.

Para proteger marcas y productos, las empresas suelen invertir recursos además de tomar medidas legales como el registro de marcas registradas o proteger adecuadamente sus patentes y diseños algo que no es siempre efectivo, ya que muchos usuarios actúan desde la red saltándose estas medidas registrales.

Internet aporta un < escenario logístico > idóneo para los autores de estas malas prácticas, el anonimato preponderante en la red, una legislación todavía mal adaptada, el menor control y vigilancia existente en la red respecto a los escenarios presenciales, el anonimato preponderante en el medio y la transnacionalidad se perfilan como detonantes de una práctica que continua en aumento ya que el mercado de intercambio de información en Internet no conoce fronteras –según Canals- En las falsificaciones online no existe por ejemplo el concepto de almacenaje factor que complica en muchos casos las investigaciones policiales. La transnacionalidad propia de Internet permite crear sitios web a gran velocidad y alojarlos en servidores de países donde la legislación es más permisiva y desde los cuales interactuarán con los compradores ubicados en otras zonas o países.

La falsificación es un acto delictivo consistente en la creación o modificación de las características de un producto, se trata de una forma de usurpación de identidad, y es en ese sentido que se trata de una actividad ilícita y un delito, < la imitación > por otro lado no siempre es ilegal debido a que el imitador se esfuerza por reproducir las características originales de un producto sin necesariamente hacer mención a su nombre de marca (destacar relatividades y casos, mención o referencia a producto y no a marcas)

Es frecuente que estos sitios web aludan a la idea de < réplica > término adoptado del inglés y bajo el cual se intenta convencer al comprador de que no está comprando un producto falsificado, argumento que no es cierto desde el momento en el cual se hace referencia a la marca que es de propiedad y explotación exclusiva de su propietario. El concepto de réplica es utilizado a modo de confusión pues se trata de una palabra inglesa que se empezó a utilizar en el coleccionismo de armas de época, algunas empresas empezaron a utilizar este término para referirse a reproducciones fieles de ejemplares de aquella época y que poseían un aspecto y condición similares. La réplica alude a la idea de advertir al consumidor que el producto es no original pero que guarda sin embargo grandes similitudes con el mismo. Canals aclara la diferencia entre copia, replica, ley competencia desleal, código penal, etc.. Modus operandi y formas de falsificar usando el término replica, etc..

En la red existen las denominadas < FÁBRICAS DE FALSIFICACIONES > sitios web que dan apoyo logístico al proceso de falseado, proporcionan códigos de barras que se pueden conseguir para posteriormente imprimir y etiquetar en la ropa u otros productos, también proliferan en la red anuncios clasificados de conocidos portales de nuestro país en los que muchos ciudadanos venden productos que presentan como falsificados, réplicas o no originales y es que la falsificación en la red es todo un auténtico mercado cuya actividad discurre en los denominados mercados subterráneos que viven al margen de los escenarios presenciales y en los que compradores y vendedores realizan transacciones al margen de la ley, la intimidad que proporciona el medio les permite refugiarse en la red como escenario perfecto para la venta y el intercambio.

Con las falsificaciones se juega con la ilusión del comprador debido a la falsa percepción de calidad que se crea ante este, en otros casos es el mismo usuario el que forma parte de la cadena del fraude comprando un artículo bajo el conocimiento de su no originalidad. Es difícil determinar el volumen total de productos falsificados que circulan dentro y fuera de la red, pese que que los datos que ofrecen distintas entidades son parciales el último informe anual sobre las actividades aduaneras de la Comunidad Europea en materia de falsificación y piratería (Summary of Community Custom Activities on Counterfeit and Piracy, 2007) describe que en las fronteras exteriores de la UE se llevaron a cabo más de 43.000 operaciones correspondientes a un total de 79 millones de productos incautados. Los productos que sufrieron un mayor incremento fueron los juguetes con un 264%, además de los cosméticos y las medicinas que son los mercados más emergentes en el escenario de esta actividad delictiva. China (según el propio report anual) sigue siendo el emisor número uno mundial ya que el 60% de todas las incautaciones proceden de este país.

La presión consumista, la crisis económica y el aumento del endeudamiento pueden contribuir a que algunos perfiles de consumidor opten por productos no originales, réplicas u otros que pueden conseguirse con un solo clic, así lo demuestran la proliferación de numerosos anuncios clasificados que circulan en el territorio de nuestro país y en el que muchos usuarios argumentan querer comprar o vender réplicas o productos falsificados “Proliferan los anuncios clasificados en los que se ofrecen todo tipo de falsificaciones dirigidas al sector más doméstico del consumo”

Los productos tecnológicos y electrónicos son sectores ampliamente afectados, circulan en el mercado todo tipo de consumibles falsificados, tóneres de impresoras y fotocopiadoras, cámaras de vídeo, baterías y cargadores que se acompañan de embalajes con una fiel reproducción de la marca original y que a menudo inducen a confusión al comprador del producto. La reputación de muchas marcas queda dañada por el falsificador ya que el cliente asocia la mala calidad del mismo a la marca original, es frecuente que el consumidor no descubra el fraude hasta pasado unos meses, cuando su fotocopiadora se estropea por el uso de una tinta no idónea, o cuando lleva su lap top o cámara digital al servicio técnico quién le advierte que su producto no dispone de garantía al disponer de un número de serie o código de barras falsificado.

Sin olvidar los escenarios presenciales, en nuestro país son sectores como la ropa, la perfumería, los productos de lujo o bienestar personal, los productos electrónicos o la juguetería, algunos de los más falsificados.. debido a que en ellos suelen imperar con más fuerza las estrategias de marca que el usuario asocia a la calidad de los mismos. Es el denominado < mercado del falso lujo > existe un segmento de compradores a los que les satisface llevar un reloj o prenda de marca debido al status social que les proporciona ante su entorno o comunidad, aparentar un determinado status ya es sposible gracias al low cost de todo tipo de réplicas ilegales que se venden online.

El negocio de la falsificación ha evolucionado en los últimos años hasta alcanzar a muchos otros mercados y sectores, en la red ya es posible encontrar productos de casi todos los sectores. El peligro de las falsificaciones ya es toda una realidad social, en el caso de los juguetes no homologados o que no han superado los respectivos controles para la seguridad de los más pequeños, la falsificación de conocidas marcas de tabaco en las que se suele añadir ceniza u otras sustancias no autorizadas, o en el simple caso de unas gafas de sol que pueden llegar a perjudicar gravemente la visión. Esta actividad a menudo va asociada a las grandes redes internacionales de la falsificación, las rutas de distribución y que van asociadas a grupos que actúan a nivel internacional.

< Acciones recientes en el escenario policial >

WMientras en los escenarios presenciales la Policía toma medidas, solo en Sevilla y en lo que llevamos de año la policía local ha requisado más de 26.000 artículos falsificados. En Écija, por ejemplo la Policía Nacional intervino más de 60.000 relojes falsificados se trataba de relojes de conocidas marcas comerciales. En Gijón (Asturias) agentes de la Policía Nacional detuvieron a un hombre de 32 años de edad acusado de vender una considerable cantidad de bolsos y productos robados de una conocida marca de moda y joyería, el hombre reproducía la marca sin consentimiento de la misma para posteriormente venderlas en Internet y así obtener un lucro económico.

Los productos de moda suelen entrar en nuestro país de forma irregular para posteriormente confundirse con discreción entre las cadenas de distribución, en ocasiones es el propio consumidor quien detecta la falsedad del producto en otras es poco probable pues son tan perfectas que pueden llegar a despistar al propio comprador. La mayoría de empresas invierten muchos recursos, tiempo y dinero en proteger sus marcas aunque no parece que hayan conseguido detener esta práctica que crece de un modo imparable y a la cual también se ha sumado Internet.

Recientemente y en las últimas semanas la Policía ha llevado a cabo diversos operativos en este sentido, el 2 de enero la Policía Nacional detuvo a un ciudadano de nacionalidad española de 34 años bajo la acusación de vender falsificaciones a través de la red, durante el operativo se decomisaron más de 45 paquetes con decenas de bolsos, zapatos y prendas de una conocida marca de lujo en nuestro país. En Lugo, la Policía detuvo a un hombre de 29 años acusado de vender teléfonos móviles de una conocida marca de telefonía, distribuía los móviles en el mercado negro y los obtenía de China se importaban desde Asia.

< EL SPAM DE LA FALSIFICACIÓN > Muchos consumidores alertan sobre el creciente aumento de correo no solicitado y en el cuál se anima al usuario a comprar o adquirir un producto que se anuncia como réplica o falsificación, este tipo de comunicaciones no solicitadas demuestran el gran mercado que actualmente tiene la falsificación y acerca la actividad delictiva al consumidor y a aquellos segmentos de consumidores que habían pensado en la idea pero que no habían delinquido por falta de oportunidad. El Viagraes sin duda el más activo debido a que el comprador prefiere comprarlo amparándose en el anonimato que le ofrece la red sin saber que en la mayoría de casos comprará un producto que no posee sustancia activa.

La falsificación en Internet constituye todo un fenómeno social que ya se ha extendido al mundo académico, es el caso de < las fábricas de diplomas > sitios web que permiten obtener una falsa titulación o licenciatura sin necesidad de invertir años de estudio, los precios varían según la calidad del diploma y el proveedor aunque suelen situarse entorno los 250 euros. En algunos casos es posible incluso disponer del logotipo falsificado de la universidad elegida con el fin de dotar de mayor credibilidad el falso documento.

“Proliferan en la red todo tipo de fármacos falsificados sin principio activo, la OMS estima que el 15% de los medicamentos en todo el mundo son falsos” Los perfumes y la cosmética son otro de los grandes sectores afectados, existen muchas marcas blancas que a menudo intentan copiar los originales, siendo este un sector lleno de réplicas e imitaciones, se instalan en muchos circuitos de distribución dentro y fuera de la red. Pero son los < FÁRMACOS FALSOS > los que constituyen una de las grandes preocupaciones, según la OMS este mercado mueve entre 30.000 y 40.000 millones de dólares de volumen de negocio al año, esta organización estima que el 15% del total de los medicamentos puestos en circulación son falsos, en continentes como África y países menos desarrollados el tráfico de fármacos falsos puede llegar al 50%. En los países occidentales, donde el control farmacéutico es muy estricto, es Internet el medio al que recurren muchas personas para comprar fármacos sin prescripción médica, en la red existen miles de sitios web dedicados a proveer de fármacos al consumidor, desde analgésicos, hasta antidepresivos pasando por el Viagra y todo tipo de comprimidos, la mayoría de ellos falsos, se envían por correo postal y cuentan con la misma apariencia, envase o embalaje que los originales.

Canals insiste en el conocimiento que ciudadanos y medios de comunicación deben adoptar en relación al fenómeno del fraudes, los delitos y las ciencias criminológicas, es en este contexto que advierte sobre las diferencias entre conceptos como < réplica >, < imitación > y < falsificación > no son lo mismo e involucran distintos grados de reproducción, imitación o copia.

En el contexto de las actuales rebajas y al margen de las falsificaciones en la red, Canals también advierte sobre los más instaurados en esta época del año , < el manipulado en el etiquetaje de productos > , < los fraudes en sustitución de productos de calidad >, < la venta de productos con taras > , , < los productos residuales >, < las rebajas encubiertas > , o < la diferencia de calidad > entre los productos exhibidos y los que finalmente se entregan al comprador.

Es importante saber valorar la calidad y la necesidad del producto sin ser seducido por el importe cuyo valor supuestamente representa. No precipitarse en las compras y por último ser más crítico pero no desconfiado, el miedo no debe hacernos perder gran parte de las oportunidades que discurren en el mercado. Sospechar de productos de lujo con un descuento exagerado, no es lógico que algunos productos tengan un precio que multiplique a la baja varias veces el precio original. Es importante no fiarse de gangas demasiado espectaculares, aprender a distinguir si un producto es o no es de piel o del material que argumenta estar fabricado, leer detenidamente el nombre de la marca que estamos buscando ya que muchas imitaciones llegan a ser muy parecidas en el diseño o el logotipo, se trata de comprar con la cabeza y evitar todos los timos que a menudo se dan en este época del año.

Francesc Canals, director de La Ciudad del Crimen, agencia de noticias especializada en sucesos y ciencias criminológicas alerta sobre los distintos tipos de fraudes existentes en la actual campaña de rebajas. No es oro todo lo que reluce, es así como enumera las principales modalidades de timo existentes en el mercado del descuento invernal. La crisis juega un papel influyente en este fenómeno –apunta Canals- muchos comercios han vendido poco en los últimos meses, eliminar todos los restos de la temporada acumulados en el almacén puede llevar a muchos a dejarse llevar por la tentación de dar “gato por liebre” los montones de productos y prendas de ropa se han acumulado en las trastiendas y es en época de rebajas cuando se repite la vorágine compradora.

Es importante encontrar la etiqueta que a menudo suele ir adherida al producto, aunque le argumenten otras excusas es frecuente que las falsificaciones vengan sin la etiqueta que cuelga de un hilo. Las rebajas deben residir en el precio y el importe a pagar, pero nunca en la calidad de los productos, sea más crítico pero no más desconfiado es la clave para comprar acertadamente – asegura Canals- También es importante comprobar los precios actuales con los iniciales (si es posible) y comprar el mismo producto entre varios comercios nos dará una idea global del precio real del mismo. Si el comercio o establecimiento dispone de método de pago con tarjeta de crédito debe permitirle pagar con su tarjeta y no obligarle a hacerlo en efectivo utilizando para ello el argumento de las rebajas. Tampoco debe aceptar el hecho de recibir únicamente un ticket en vez de factura bajo el argumento de que el comercio está en campaña de rebajas, los derechos son los mismos que comprando productos fuera de rebajas y por tanto el cliente debe hacerlos respetar. Es importante revisar el etiquetado y comprobar los plazos de la garantía y por supuesto exigir la hoja o libro de reclamaciones cuando sea oportuno. El precio antiguo debe figurar junto al nuevo para conocer así el ahorro real.