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El crimen de Godella reabre el debate en torno a los infanticidios en España

El asesinato de dos niños en Godella, la muerte del pequeño Gabriel en Hortichuelas, el Crimen de Moraña o el Caso Cesuras demuestran que los infanticidios y los crímenes intra-familiares son una realidad latente
¿Qué es un infanticidio activo y pasivo? ¿Qué es un parricidio? ¿Por qué España es propensa a este tipo de delitos? El reciente asesinato de dos niños reabre una realidad latente: la de los parricidios. El asesinato del pequeño Gabriel Cruz, el caso Bretón, el Crimen de Moraña o el caso Cesuras se convierten en el lado más oscuro de la crónica negra de nuestro país. En el antiguo Código Penal de 1973 se distinguía entre parricidio, homicidio e infanticidio. Con la reforma de la ley en 1995 se contextualiza este delito como homicidio o asesinato contemplándose una relación de parentesco. No obstante, la moderna criminología recoge y clasifica varias formas de asesinato consanguíneo como los patricidios, los matricidios o los parricidios afirma Francisco Canals, periodista de sucesos y autor del reportaje.

El infanticidio directo o activo sucede cuando se provoca la muerte a un niño recién nacido de forma deliberada. El infanticidio indirecto o pasivo ocurre cuando el asesino provoca el fallecimiento del menor a través de prácticas indirectas como el abandono de su educación, necesidades básicas no atendidas o una alimentación inadecuada.

La última década se ha teñido de crímenes intrafamiliares: el 7 de octubre de 2010 dos niños de 2 y 6 años aparecieron muertos en su casa de Tarragona a manos de su padre. En 2011 tuvo lugar el mediático caso de José Bretón quien fue condenado a 40 años de cárcel por matar e incinerar a sus dos hijos. En diciembre de 2011 dos hermanos de 10 y 5 años aparecieron asesinados en un apartamento de Tenerife. Ya en Pontevedra David Oubel fue acusado de haber matado a sus dos hijas utilizando una sierra radial después de haberlas sedado para impedir que pudieran defenderse. En Santa Cruz de Tenerife dos menores de 11 y 5 años fueron asesinados por parte de su madre y en 2013 (Ciudad Real) un hombre fue detenido y procesado por matar con un cuchillo a todos sus hijos en la localidad de Ubique (Cádiz).

En el 2017 Javier, de 11 años, aparecía muerto en una zona boscosa del municipio gallego de Oza-Cesuras. Días después se detenía al padre (Marcos M.M.) acusado de asesinar a su hijo con ayuda de un objeto contundente. En 2014 (Oviedo) Imran, un bebé de 20 meses era asesinado por parte de su padre tras una brutal paliza. Ya en el 2013 Asunta, una niña de 12 años era asesinada por Alfonso Basterra y Rosario Porto convirtiéndose en uno de los casos más controvertidos de la historia reciente. Pero en nuestro país también han proliferado patricidios, casos en los que menores deciden terminar con la vida de sus padres. El asesino de la Catana (José Rabadán) asesinó a su hermana y sus dos padres; el responsable de la matanza consiguió acogerse a la Ley del Menor y pasó solo 6 años en prisión más 2 de libertad vigilada.

Fuente: Francisco Canals, periodista especializado en sucesos / Tel prensa: 913804419 – 6770028639 www.fcanals.com