< Se consolida la aparición de empresas dedicadas a proveer al mercado de prácticas academicamente deshonestas >
Autor/fuente: Francisco Canals,
director
de la AGENCIA DE NOTICIAS PARA EL FRAUDE Y
LA PICARESCA.
Recursos / Capturas de pantalla: No incluidas en este reportaje consultar con prensa para muestras.
Formato: Reportaje/noticia
< La tecnología
al servicio de la picaresca académica
>
< El uso generalizado
de Internet, la telefonía móvil,
el uso del bluetooth y otros medios tecnológicos
facilitan la proliferación de malas
prácticas en las aulas >
El pasado mes de septiembre
más de 7.500.000 de estudiantes se
incorporaron al curso escolar, un curso caracterizado por el uso de todo
tipo de avances tecnológicos que contribuyen
a consolidar un nuevo arquetipo de alumno,
más tecnificado y dotado de instrumentos
propios de la sociedad de la información. Son los nuevos alumnos
que visten guante virtual, van provistos de
una tecnología propia de su entorno
y su época, Internet, la telefonía
móvil, el uso de cámaras digitales,
el bluetooth y otros dispositivos conforman
un pequeño arsenal que año tras
año llena los bolsillos y pupitres
de jóvenes y no tan jóvenes
en todo el territorio. El uso generalizado
de Internet, la incorporación de tecnologías
paralelas y el creciente dominio sobre los
entornos tecnológicos han facilitado
no obstante, la aparición de todo un
mercado dedicado a la picaresca académica,
se trata de “aprovechar” lo mejor
del medio para conseguir una “ventaja
estratégica” en los momentos
cruciales, redactar un trabajo, presentar
una tesina, aprobar un exámen parcial
o final, superar una prueba de acceso es ahora más fácil
con la ayuda de la tecnología cuya aplicación con fines fraudulentos cuenta con miles de seguidores en nuestro
país.
Canals, director de la Agencia
de Noticias para el Fraude y la Picaresca
(www.agenciaparalapicaresca.com) nos relata
algunos de los principales términos
reunidos y clasificados dentro del escenario
de las < conductas académicas deshonestas
>, las < fábricas de diplomas
> y las < universidades ficticias en
Internet > , < el gamberrismo electrónico
en las aulas > , , < fábricas
de trabajos académicos > , <
el plagiarismo escolar > , < el ciberbulling
>, < la compra y venta de trabajos escolares
> , < la suplantación de trabajos
académicos > y otros términos
que se han generalizado en una práctica
cada vez más emergente y cuyo común
denominador es el uso de la tecnología.
Aunque copiar no es lo mismo
que espiar –afirma Canals- lo cierto
es que en algunas aulas se viven auténticos
ambientes de espionaje, este fenómeno
se intensifica durante los meses de septiembre,
febrero y junio, épocas que coinciden
con los exámenes parciales/finales,
las pruebas de acceso que darán o no
el privilegio de estudiar en determinados
centros, masters o universidades, los tests
de recuperación en septiembre, la presentación
de tesinas o trabajos de verano, o el simple
hecho de comprar artilugios o gadgets electrónicos
como parte de la cultura o práctica
del denominado < gamberrismo electrónico
> actividad creciente en las aulas y que
tiene en Internet uno de sus máximos
exponentes.
El principal foco de preocupación
lo constituye la proliferación de todo
un < mercado de empresas proveedoras de
medios para la práctica de conductas
académicamente deshonestas > proliferan
en grandes urbes como Valencia, Madrid, Barcelona,
Sevilla, Zaragoza.. un primer ejemplo de ello
lo tenemos en los proveedores y distribuidores
de gadgets y artilugios destinados a facilitar
estas prácticas, se trata de productos
importados de China, Taiwán o Estados
Unidos y cuentan con un público cada
vez más numeroso en nuestro país.
Son empresas legalmente constituidas y ofrecen
una gran transparencia en sus actividades
ya que saben que copiar no constituye la comisión
de ningún delito. En sus escaparates
es posible encontrar todo tipo de artilugios
al servicio de la picaresca académica,
se trata de chuletas electrónicas,
pinganillos y sistemas de transmisión
remota, intercomunicadores ocultos, tintas
invisibles utilizadas para redactar textos
en folios aparentemente en blanco, prendas,
faldas y camisas con doble fondo, gafas con
reflectores ocultos en sus lentes.. Relojes
digitales de pulsera en los que se pueden
introducir todo tipo de textos, datos y fórmulas..
En algunos casos se trata de productos altamente
tecnificados, mientras un diccionario de latín
con doble fondo en su interior se puede conseguir
por unos 50 euros, un pinganillo con transmisión
remota puede oscilar entre los 200 y los 900
euros según el modelo o marca adquirida
–afirma el autor del reportaje-, se
estima que existen unas 30 empresas o proveedores
de este tipo implantadas en España
y que han encontrado en el colectivo estudiantil
a uno de los segmentos con mayor demanda.
Su presencia se ha extendido con mucha fuerza
a Internet, basta teclear “copiar en
clase” o “pinganillo electrónico”
en motores de búsqueda como Google
para comprobar cómo muchas de estas
empresas compiten en los rankings y resultados
de búsqueda llegando en muchos casos
a pagar por estas keywords o palabras clave.
Se trata en definitiva de sacar buenas notas
sin estudiar, práctica que muchas empresas
facilitan al vender tecnología a la
carta y a medida para estas actividades. En
épocas sensibles (septiembre, junio..)
algunos de estos establecimientos declaran
llegar a aumentar un 200% sus ventas ante
la creciente petición de todo tipo
de gadgets al servicio de los más avispados.
En el escenario internacional
España parece ser uno de los países
más permisivos, en algunos centros
de países como Estados Unidos o Reino
Unido saltarse el reglamento y ser pillado
copiando puede conllevar castigos mucho más
ejemplares como cursar baja del centro durante
varias semanas o la imposibilidad de examinarse
o presentarse a clase durante todo un trimestre.
En China también hay importantes castigos
y en Francia, el país vecino copiar
supone un auténtico daño al
honor y prestigio personal. En España
la pena parece no pasar de perder la convocatoria
y ser expulsado de clase sin más castigos
aparentes en una actividad que parece incluso
despertar la simpatía –asegura
Canals-
El móvil no queda
exento de estas prácticas, en un país
en el que ya existen más de 52 millones
de celulares (más móviles que
personas), han proliferado la incorporación
de tecnologías paralelas como la cámara
digital, la grabación con vídeo,
la utilización del bluetooth como sistema
de intercambio de información..
La red (Internet) se ha consolidado
como un enorme black market o escaparate para
las < conductas académicas deshonestas
> la discreción del medio la ha
consolidado como un gran vehiculador de oferta
y demanda en el que estudiantes de diversas
disciplinas intercambian información
privilegiada, trabajos y contenidos que firmaran
declarando la autoría sobre los mismos.
Algo parecido ocurre con algunas redes sociales
que constituyen otra expresión del
fenómeno, existen algunos canales temáticos
creados con la finalidad de juntar know-how
en la práctica de la picaresca escolar.
Youtube el famoso sitio web dedicado a los
vídeos tampoco queda exento de este
capítulo de la enseñanza en
nuestro país, este sitio web se ha
consolidado como una fuente de autoformación
para miles de usuarios que visualizan vídeos
en los que se enseña al alumno a copiar,
Canals muestra algunos vídeos (demo
rueda de prensa) en los que se dan instrucciones
de cómo escanear, ocultar textos, etc..
(Pruebas, recursos y capturas
de pantalla en la rueda de prensa presencial)
Otra expresión de
conducta académicamente deshonesta
la tenemos en el < plagiarismo escolar
> Internet se ha convertido en un aliado
útil para copiar textos de todo tipo,
Wikipedia (entre otros) se ha convertido en
una poderosa fuente y herramienta para copiar
todo tipo de definiciones, textos o trabajos.
Se trata de un fenómeno creciente y
que causa preocupación entre los protagonistas
del escenario educativo, son prácticas
en ocasiones difíciles de detectar
ya que algunos alumnos introducen faltas de
ortografía deliberadas con la finalidad
de no presentar un trabajo demasiado perfecto,
se trata en definitiva de evitar sospechas.
Saber si los alumnos entregan material original
o no se ha convertido en un reto para muchos
educadores, algunas empresas han visto la
oportunidad de este negocio comercializando
contramedidas y aplicaciones que escuelas
y profesores pueden utilizar para peinar los
artículos y trabajos y saber si han
sido o no copipasteados de la red. Sitios
web como www.copyscape.com o http://approbo.citilab.eu/
permiten comparar párrafos, textos
y documentos detectando contenidos duplicados
y desvelando la fuente original de un texto.
Además, algunas de estas aplicaciones
permiten configurar alertas o incluso saber
que porcentaje o fragmentos son o no originales,
se trata una vez más de detectar posibles
malas prácticas asociadas al desarrollo
de la actividad en las aulas.
En el resto de casos, la
mayoría de profesores no cuentan con
los mismos instrumentos para defenderse, los
alumnos gozan de una clara ventaja tecnológica
lo que hace a los educadores más vulnerables
a este tipo de ataques siempre discretos y
silenciosos.
Otro ejemplo de la proliferación
de empresas proveedoras de conductas académicamente
deshonestas lo tenemos en la aparición
de diversas empresas y/o personas dedicadas
a la venta y redacción de tesis doctorales
< fábricas de trabajos académicos
> en algunos casos basta con entrar en
estos sitios web y teclear la carrera o palabra
clave, en otras basta con llamar por teléfono
para encargar una tesina que posteriormente
el alumno podrá firmar para declarar
su autoría sobre la misma < autoría
fraudulenta en contenidos escolares > los
precios oscilan entre 3.000 y 12.000 euros
según la marca y profesionalidad de
cada una de ellas. Las empresas más
profesionales garantizan discreción
y el envío del dossier en un plazo
de 2 a 3 semanas, redactan el contenido profesionales
cualificados y con experiencia en la redacción
de textos llegando incluso a introducir vocabulario
y expresiones típicas del país
del cliente, se trata en definitiva de "estar
a la altura” y silenciar sospechas en
el momento de la esperada presentación.
Por último Canals
también ha informado sobre la reciente
aparición de la denominada Agencia
para la Picaresca, una nueva agencia de noticias
especializada en fraudes, estafas y picaresca
en los escenarios presenciales, una vez al
mes se dará a conocer un reportaje
basado en este nicho de mercado del periodismo
en un mercado caracterizado por su necesidad
informativa en este sector.
Ejemplos, capturas de pantalla,
fotografías y ejemplos de gadgets electrónicos
mostrados en la rueda de prensa presencial.
Fuente: Francisco Canals
Carreras / Director de la Agencia para la
picaresca/
