Términos
como < war dialing >, < spam telefónico
>, < vishing >, < smishing>
, < llamadas frías >, <
robocalls > , < spam fax > o <
call centers fraudulentos > son a menudo
palabras desconocidas entre el gran público
pero que forman parte ya sin embargo del
moderno vocabulario de los delitos deslocalizados
del siglo XXI. El teléfono es sin
duda un símbolo de modernidad, agilidad
y comunicación y se ha convertido
en un bien de uso común del que es
difícil prescindir, prueba de ello
es la existencia de 44 millones de líneas
de teléfono móvil y 18 millones
de teléfonos fijos en nuestro país,
no es de extrañar pues que sean a
la vez que herramientas útiles de
comunicación social, puertas abierta
a todo tipo de comunicaciones no solicitadas.

Cabe
resaltar la diferencia entre fraude, intrusismo
y spam telefónico actividades con connotaciones
distintas, el < spam telefónico
> es una práctica consiste en realizar
llamadas no deseadas, en ocasiones insistentes
y frecuentemente rodeadas de un marketing
de ventas agresivo, empresas que intentan
vender algún producto, teleoperadores/as
que intentan vendernos algún curso
de idiomas, cambios de operador, productos
financieros, suscripción a revistas
y publicaciones, seguros, teléfonos
móviles y un sinfín de ofertas
no deseadas que suponen una enorme pérdida
de tiempo para miles de comercios, empresas
y particulares en nuestro país. El
< spam telefónico > representa
para muchos consumidores una presión
continua ya que interfiere en el trabajo del
empleado o ciudadano y supone una importante
pérdida de tiempo si tenemos en cuenta
el gran número de llamadas que un usuario
recibe en todo un año. Empresas y comercios
argumentan sentirse literalmente bombardeados
por estas llamadas que interrumpen constantemente
su actividad profesional. Algunos consumidores
declaran recibir estas llamadas en horario
de descanso familiar o incluso por la noche
ya que cada vez proliferan más las
< llamadas deslocalizadas > desde otros
países con la moderna telefonía
IP, los < robocalls > que llaman a cualquier
hora con mensajes pregrabados, o los <
spam fax > que intentan transmitir su información,
todos estos factores permiten afirmar que
el < spam telefónico > ha adquirido
tintes de < molestia masiva > afirma
Canals.
Por
otro lado, < el fraude telefónico
> supone otra forma de < intrusismo
telefónico > más grave pues
en este caso existe una intención clara
de engañar y obtener un lucro desarrollando
una percepción distinta o engañosa
ante la víctima o persona atacada al
otro lado del hilo telefónico. Desde
la aparición de los primeros teléfonos
fijos ya se instauraron algunos timos aunque
nunca se habían manifestado con tanta
variedad, diversificación y virulencia
como en la actualidad. Uno de los detonantes
se puede atribuir al hecho de que una buena
parte de la población ya dispone de
teléfonos móviles de última
generación con un software más
avanzado que a su vez genera también
un mayor número de vulnerabilidades,
la moderna telefonía IP, el uso de
la telefonía inalámbrica, la
unión entre Internet y telefonía,
la aparición de numerosos call centers
y la moda de los delitos deslocalizados del
siglo XXI son factores que han permitido que
el delincuente pudiera desarrollar mecanismos
más creativos, más originales
e inteligentes que en los escenarios convencionales.
<
La administración pública toma
medidas contra el spam telefónico >
La
directiva europea 2005/29/CE (anexo entregado
a la prensa) regula diversas formas de publicidad
engañosa y afecta por primera vez a
actividades como el spam por teléfono,
los distintos países miembros deberán
adaptarse pues a esta normativa y tomar medidas
para sancionar a aquellas empresas que pudieran
incurrir en infracciones de este tipo. El
Ministerio de Sanidad y Consumo ya ha anunciado
la aplicación, en los próximos
meses, de medidas y sanciones a aquellas empresas
que lleven a cabo estas prácticas por
el hecho de ser agresivas y desleales, por
otro lado las asociaciones de consumidores
y usuarios podrán denunciar y acudir
a los tribunales para denunciar el spam telefónico
con mayores garantías de éxito.
Por el contrario y hasta el momento esta práctica
no era perseguida legalmente a diferencia
del SPAM en Internet cuyo contexto si estaba
regulado por la ley de servicios de la sociedad
de la información LSSI. Sin embargo,
un gran número de personas y comerciantes
en nuestro país siguen recibiendo <
llamadas basura > al margen de los escenarios
legales y cuyas normativas no parecen reducir
estas prácticas, entre muchas de estas
llamadas existen claros intentos de engaño
y fraude y es que la la lucha contra el <
fraude telefónico > no es fácil
–asegura Canals- los delincuentes cuentan
con armas que dan una mayor cobertura a sus
actividades, la moderna telefonía IP,
la unión de telefonía e Internet
permite deslocalizar y dotar de un mayor anonimato
al autor de la llamada. Factores como la ingeniería
social y las cantidades estafadas en importes
pequeños pero repetidos, aportan una
agilidad y mutabilidad que no suele ser neutralizada
por leyes o normativas. La aparición
de numerosas compañías de telefonía,
el aumento de los < call centers > son
factores que han permitido el aumento del
< intrusismo telefónico > las
< llamadas basura > y los intentos de
< fraude telefónico > que no
cesan en su actividad ya que suponen una forma
de < comunicación no deseada >
En
Estados Unidos, país en el que existe
una larga experiencia en la lucha contra el
< intrusismo telefónico > es
posible incorporarse a listas públicas
en las que el usuario expresa su deseo de
no recibir llamadas, algo parecido a los letreros
de advertencia en el buzoneo a puerta fría,
las iniciativas en nuestro país son
por el contrario todavía muy débiles,
anecdóticas o poco efectivas en el
sentido de que numerosos ciudadanos y comerciantes
declaran su molestia ante un fenómeno
que parece no detenerse.
Sujetos
o delincuentes que se expresan con tono persuasivo,
llamadas de personas convincentes y bien informadas,
son algunas de las características
de los < timos telefónicos >,
la seguridad de quién habla al otro
lado de la línea y la ingeniería
social son a menudo signos inequívocos
de estas malas prácticas. El relativo
anonimato que ofrece un teléfono sin
imagen que delate el aspecto o procedencia
del estafador y la deslocalización
tan característica de este medio telemático
son factores comunes de estas malas prácticas
al no ser necesario dar la cara ni estar en
el lugar de los hechos para llevar a cabo
su cometido.
<
Bajas cuantías y grandes números
en el intrusismo telefónico >
Es
frecuente que el estafador telefónico
trabaje con grandes números, realiza
centenares o incluso miles de llamadas sabiendo
que sólo unas pocas terminaran en engaño
real. Realizar muchas llamadas hace unos años
era muy caro –afirma Canals- el gran
número de compañías existentes
ha abaratado la oferta y ya es posible realizar
centenares de llamadas contratando bonos que
no superan los 30 o 40 euros mensuales, existen
algunas compañías que incluso
ofrecen tarifas planas factor que sin duda
es aprovechado por delincuentes deseosos de
contar con una logística de bajos precios.
La cuantía de estos engaños
suele ser pequeña, se trata de <
estafas domesticas > a menudo de muy pocos
euros pero realizadas a miles de teléfonos
y aplicadas sobre grandes grupos poblacionales.
La baja cuantía de las mismas anima
al usuario a no presentar denuncia ni demandar
debido al tiempo necesario para realizar trámites,
horas de espera en comisaría, potencial
coste un litigio, en contraste con un engaño
que en la mayoría de casos es de unos
pocos euros.
<
Maniobras de distracción >
Son
uno de los comunes denominadores que caracterizan
al fraude telefónico –afirma
el autor del informe- expresiones de “ahora
mismo le paso con la persona responsable”,
“dos minutos y ahora la atiende la persona
indicada” vuelva a llamar en 5 minutos..
seguidas de numerosos hilos musicales y sucesivos
teleoperadores/as, suelen ser los primeros
indicios de sospecha pues a menudo el usuario
está pagando cantidades que oscilan
entre los 1 y 2 euros por minuto, se trata
de distraer a la víctima el mayor tiempo
posible con el fin de que la llamada se dilate
al máximo algo que acabara por irritar
al consumidor.
Cuidado
con la voz –afirma Canals- las palabras
pueden ser tan letales y convertirse en la
peor de las estafas, debemos ser crítico
con aquello que oímos al otro lado
de la línea telefónica especialmente
si se trata de llamadas entrantes no solicitadas.
<
Los afectados se movilizan y crean listas
negras en Internet >
El
fraude telefónico casi siempre es doméstico,
llega al domicilio o móvil de la víctima
quién no suele conocer a otros afectados
por su misma situación. Muchos consumidores
acuden instintivamente a Internet, basta con
teclear en Google el número que creemos
que nos ha estafado para poder ver indexados
un gran número de foros y sitios web
en los que se reúnen centenares de
consumidores afectados por la misma temática
y numeración.
La
red se ha consolidado pues, como medio para
la denuncia pública, han proliferado
decenas de foros y portales en los que los
usuarios se movilizan, organizan y denuncian
las estafas sufridas, en muchos casos dan
a conocer los números públicamente
para denunciar el engaño recibido,
en otros casos se publican listas negras de
teléfonos que circulan por Internet.
Estos foros son un indicativo y prueba de
la existencia de un mercado existente y dedicado
al timo telefónico y que afecta a miles
de personas en nuestro país. (Ver capturas
de pantalla rueda de prensa)
<
El timo del amigo invisible > Representa
todo un clásico de las estafas telefónicas
y cuyo objetivo se centra en la telefonía
móvil. Un generador o aplicación
informática envía miles de SMS
a teléfonos móviles de todo
el país, en el cuerpo del mensaje se
puede leer un texto del tipo “un amigo
le ha enviado un mensaje de voz, para escucharlo
deberá llamar al 905.******, al teclear
ese número un contestador automático
nos comunica que hemos de llamar a otro nuevo
905 para recuperar el deseado mensaje en el
buzón de voz, hecho por el cual debemos
efectuar una segunda llamada, la tarificación
suele ser de 1,10 y 1,87 euros por minuto
apx y el coste total de las dos llamadas llegará
rápidamente a los 3 - 4 euros apx.
Otros mensajes intentan ser creativos con
textos más sugerentes “una persona
desea conocerle y le ha dejado un mensaje
en el buzón de voz” se trata
de provocar la curiosidad en el destinatario
para que pique el anzuelo estrategias del
tipo < take the bit > según Canals.
La
legislación de nuestro país
estipula claramente que números tienen
la denominación de tarificación
adicional, son básicamente aquellos
destinados a adultos, ocio y tiempo libre,
servicios profesionales.. 803, 806, 807..
Por el contrario los teléfonos 905
fueron inicialmente ideados para encuestas
y sondeos de tipo poblacional y por esa razón
no fueron incluidos en la categoría
de los 803, 806, etc.. ya que estos últimos
generan una mayor actitud de defensa y desconfianza
por parte del cliente. Los delincuentes se
aprovechan este hecho ya que saben que un
905 levanta menores sospechas siendo así
mucho más fácil vencer las resistencias
iniciales.
Los
< timos en sorteos, premios y loterías
> representan otro clásico del fraude
telefónico, el modus operandi se basa
en la ilusión que a menudo causa entre
el consumidor la idea de haber sido premiado.
En una de las variantes de este delito, el
estafador realiza con ayuda de un programa
miles de llamadas dejando mensajes en contestadores
automáticos, son los denominados <
robocalls > o robots de llamadas con <
mensajes pregrabados > se comunica al usuario
que ha sido premiado con 10.000 euros o un
viaje (según cada caso), para obtenerlo
tan sólo deberá llamar al teléfono
indicado en el mensaje, por supuesto el número
será de tarificación adicional,
a menudo también 905, en otros casos
se trata de largas combinaciones de números
que pertenecen a < call centers fraudulentos
> situados en el extranjero, y cuyos números
de tarificación adicional no levantan
sospechas por el hecho de empezar con otras
numeraciones desconocidas en nuestro país.
En
otras ocasiones se recurre al < Spam >
o incluso al correo convencional para enviar
notificaciones con toda la apariencia de oficiales,
incluyen el sello y logotipo de algunas administraciones
públicas, es frecuente que se envíen
al extranjero especialmente a países
latinoamericanos. El usuario también
deberá llamar por teléfono,
una amable teleoperadora le indicará
que debe realizar un pequeño pago en
concepto de trámites, transferencia
y documentación para abonarle la cantidad
premiada.
<
Activación fraudulenta de códigos
>
Se
trata de uno de los fraudes más controvertidos,
casi un mito del timo telefónico, un
supuesto técnico de la compañía
llama al terminal de teléfono fijo
de la víctima indicándole que
está realizando una comprobación
de la línea hecho por el cual pide
su colaboración. El amable teleoperador
le pedirá que marque dos dígitos
en su teclado que son distintos según
la compañía a la que pertenezca,
a continuación deberá marcar
el asterisco (*) un número de teléfono
de nueve cifras y finalmente la almohadilla.
Sin saberlo el usuario acaba de activar un
código que permitirá al estafador
llamar a cargo de la víctima quién
no se cerciorará de la estafa hasta
que reciba la siguiente factura detallada
de su compañía. Muchos terminales
de teléfono fijo o móvil disponen
de muchas más funciones, buzón
de voz, llamada a 3 y un largo etcétera..
es frecuente que hayamos de marcar unos códigos
de 2 o 3 cifras en el terminal para activarlas.
Muchos delincuentes aprovechan el desconocimiento
existente entre los usuarios para recurrir
a la ingeniería social y convencer
al consumidor para que active determinadas
funciones de las cuales el estafador sacará
un partido o lucro personal.
Detrás
de una aparente e inofensiva < llamada
perdida > al teléfono fijo o móvil
puede también esconderse un fraude,
muchos usuarios aseguran haber recibido sospechosas
llamadas perdidas de un solo tono, al usuario
no le da tiempo a contestar así que
motivado por la curiosidad decidirá
llamar, se trata de generar un mecanismo que
haga devolver la llamada y poder así
obtener un beneficio de la víctima.
Muchos usuarios aseguran haber sido víctimas
de números de alta tarificación
o haber recibido importantes cargos en su
factura telefónica.
<
Usurpación de identidad y obtención
de datos personales >
Un
amable funcionario de Hacienda llama a su
teléfono para comunicarle que la administración
pública desea abonarle un total de
250 euros debido al resultado de su última
declaración. Un error en el formulario
no permitió realizarle el ingreso bancario
que este año viene con retraso –afirma
el teleoperador- por ese motivo le piden que
les proporcione sus 20 dígitos bancarios
con el fin de poder abonarle el importe en
el plazo de tiempo más breve posible.
En otros casos el estafador lleva a cabo una
calculada < estrategia de confianza >
ya que dispone de los datos básicos
como nombre, apellidos.. de la victima debido
a que los ha obtenido de las guías
telefónicas siendo así como
el usuario terminará por dar los datos
restantes debido a la imagen de seriedad que
le causará el teleoperador. El objetivo
del delincuente es obtener datos personales
con el fin de utilizarlos con fines fraudulentos,
domiciliar recibos o pagos a su cargo, etc..
En otros casos se obtienen por medio de <
falsas encuestas telefónicas > en
que fecha suele vd.marchar de vacaciones,
a que categoría profesional pertenece,
o con cuantas personas vive suele ser información
sensible que agilice la logística en
base a otras acciones como robos en domicilios,
obtención y venta de datos y un largo
etcétera..
<
Falsas empresas de transporte al teléfono
>
Le
llaman al teléfono fijo de su casa
desde una compañía de transportes,
una amable teleoperadora le informa de la
existencia de un paquete a su nombre y que
deben entregarle, a continuación le
facilitan el teléfono de la delegación
de Correos o transportes más cercana
a su domicilio en el que le darán más
detalles. El teléfono es por supuesto
de tarificación especial y aunque el
usuario en ocasiones lo sabe acabará
llamando motivado por la curiosidad de un
envío del que finalmente nadie sabe
nada.
<
Oferta de anuncios en revista y publicaciones
>
Personas
que aseguran trabajar para revistas locales
o medios de comunicación inexistentes,
ofrecen por teléfono atractivos anuncios
e inserciones publicitarias por 100 o 200
euros y que supuestamente leerán miles
de lectores. Es habitual que la publicidad
en anuncios clasificados se oferte y contrate
por teléfono tomando los datos bancarios,
razón social, CIF y otros datos.. además
muchos comercios están ya habituados
a recibir este tipo de llamadas a diario.
En estos el estafador cargará un importe
a la cuenta de la víctima por aparecer
en un medio de prensa ficticio e inexistente.
En
otros casos los estafadores desarrollan métodos
basados en la < ingeniería social
pasiva > publican anuncios en conocidas
revistas de anuncios clasificados, en los
que se regalan mascotas, perros o gatos por
el hecho de no poder atenderlos, el teléfono
de contacto empieza en algunos casos por 806,
905, etc..
Las
< falsas ofertas de empleo >
Tampoco
están exentas de estos fraudes, anuncios
que publicitan tentadores puestos de trabajo
con atractivas remuneraciones proliferan por
la red, trabajar desde casa, ocupaciones a
tiempo parcial, puestos laborales que no requieren
título ni experiencia suelen generar
una gran demanda de llamadas. En estos casos
el usuario está motivado a pagar un
alto precio por la llamada efectuada debido
a la motivación de acceder que para
él representa acceder a un atractivo
puesto de trabajo. Algunos foros de la red
ya se organizan para denunciar a empresas
o ofertas que lo único que pretenden
es obtener un lucro a partir de la situación
de desempleo en la que se encuentra un usuario.
Los inmigrantes también suelen ser
los más afectados y fraudes como estos
suelen dar una mala imagen del país
ante otros colectivos migratorios.
<
Fraudes a teléfonos móviles
a números de 4 cifras >
Muy
presentes en descargas de emoticonos, melodías,
sitios web de Internet, en algunos casos el
usuario no recibe la descarga esperada o es
dado de alta a un servicio que no desea, sigue
en otros casos recibiendo mensajes no deseados
(spam telefónico), etc.. Sitios web
clonados, falsas recargas a móviles
en sitios web cuya única intención
es pescar los datos de la tarjeta de crédito
(phishing) a través de recargas al
teléfono móvil.
<
Voz sobre IP >
Se
trata de un recurso que permite realizar llamadas
a través de Internet, en la red ya
existen empresas que permiten contratar números
de teléfono y prefijos a medida (91,
93, etc..) sin necesidad de residir en el
ámbito territorial al que pertenecen,
esta tecnología permite a muchos estafadores
llamar a la victima desde miles de kilómetros
de distancia y hacerle creer que se halla
presente en su misma ciudad o provincia. En
estos casos la Policía suele perder
jurisdicción y la víctima pierde
capacidad para defenderse debido a que el
emisor del fraude se encuentra en otro país,
con otra legislación, etc.. En la red
existen programas que permiten configurar
centralitas virtuales gestionadas desde cualquier
rincón del mundo, el delincuente ya
no necesita estar en el mismo país
que la víctima, tampoco necesita infraestructura,
oficinas ni personal para llevar a cabo su
cometido.
<
Propuestas de transacciones fraudulentas >
Muchos
usuarios que intentan vender su piso insertan
un anuncio en alguno de los muchos portales
de anuncios clasificados existentes dentro
o fuera de Internet. Algunas personas aseguran
haber recibido llamadas e intentos de estafa
por parte de personas extranjeras que aseguran
querer comprar el piso de inmediato pero exigen
pagar un 20% o 30% del importe en B (sin factura),
con el fin de no pagar tantos impuestos, piden
enviar una determinada cantidad de dinero
a una cuenta extranjera.
<
Los términos del sector >
Se
empiezan a conocer términos de los
que antes jamás habíamos oído
hablar y que poco a poco todos deberemos empezar
a conocer, por ejemplo el < war driving
> se trata de una mala práctica
consistente en buscar redes inalámbricas
(WIFI) en espacios públicos mientras
nos movemos, de esta manera el usuario puede
con un teléfono IP o un lap top conectar
con redes de teléfonos desprotegidos
y utilizarlos para efectuar llamadas, es una
forma de utilización no consentida
de la línea de un consumidor. En el
antiguo < war dialing > se usaban aplicaciones
para realizar infinidad de llamadas a números
de teléfonos para encontrar módems
conectados y usurpar así la conexión
a Internet de otro usuario.
<
El timo de las páginas amarillas >
Se
trata de un sencillo pero eficaz procedimiento,
el estafador llama con tono amable a su víctima
haciéndose pasar por un técnico
de su compañía telefónica.
Acto seguido argumenta que debe de comprobar
el buen estado de la línea y pide al
cliente que llame a un 806 que en realidad
es un teléfono propiedad del estafador
que el mismo ha dado de alta. El delincuente
explica a la victima que la llamada es gratuita
por el hecho de que el número pertenece
a la propia compañía y le agradecerá
la colaboración. Muchos consumidores
se ven inclinados a llamar por la confianza
que genera el hecho de que el interlocutor
se dirija a ellos por sus nombres y apellidos
datos que en realidad habrá sacado
de las guías telefónicas.
<
Donaciones por teléfono >
Algunos
timadores aprovechan la actualidad informativa
sobre grandes sucesos o catástrofes
para llamar masivamente a ciudadanos sensibilizados
y pedirles una contribución económica.
Llamadas realizadas desde supuestas ONG’s,
fundaciones o entidades de diversa naturaleza
se ponen en marcha para acceder a una parte
del enorme pastel económico que representan
las donaciones vía teléfono.
<
Altas y suscripciones no autorizadas >
Diversas
estafas se basan en el hecho de recurrir a
la ingeniería técnica o social
para dar de alta al consumidor en servicios
y suscripciones que no ha autorizado. Para
ello se recurre a las descargas, envío
de mensajes SMS, compras de libros o productos,
etc.. por teléfono sin saber que está
aceptando un servicio de suscripción
mensual y no un servicio puntual. Es habitual
por ejemplo que algunos usuarios reciban mensajes
SMS a su móvil en el cual se le notifican
el alta a servicios o suscripciones que no
ha solicitado para darse de baja de los mismos
el usuario deberá enviar un mensaje
cuyo coste supera el euro. Cambiar al abonado
de compañía telefónica
haciéndose pasar por un técnico
de la compañía o dándolo
de alta a distancia después de haber
obtenido los datos personales son practicas
frecuentes en nuestro país. Los fraudes
a menudo se basan en el < vishing >
se trata de pescar datos personales a menudo
passwords, códigos de acceso a cuentas
bancarias usando para ello la voz, un e-mail
puede llegar a la cuenta de un usuario en
el que una supuesta notificación de
su institución bancaria le alerta de
la necesidad de llamar al teléfono
de atención al cliente, numeración
que resultará pertenecer al delincuente.
<
Estafas altamente tecnificadas >
La
mayor parte de teléfonos móviles
que se venden en la actualidad ya incorporan
funciones avanzadas como cámara digital,
y sin duda un software más avanzado
y completo, este avance supone por otro lado
un aumento de las vulnerabilidades relacionadas
con el envío de virus al software del
móvil del receptor capaz de encriptar
datos, bloquear móviles, realizar envíos
masivos de SMS, todo sin consentimiento del
afectado. Muchos usuarios aseguran ya haber
recibido virus capaces de alterar las funciones
de su móvil, llamadas involuntarias,
bloqueo del terminal, etc.. algunos consumidores
ya se han empezado a movilizar para denunciar
la acción virulenta de estas prácticas,
smishing, etc..
<
Estafas en recargas de saldo a móviles
>
Algunos
delincuentes han desarrollado sitios web dedicados
a la recarga de saldo en móviles, crean
falsas páginas que piden los 16 dígitos
de la tarjeta de crédito para poder
cargarnos el porte, el problema está
en que la recarga nunca llegará y los
e-mails pidiendo explicaciones jamás
serán contestados.
<
Decálogo de consejos >
El
autor del informe asegura que no hay una garantía
única de no ser engañado en
materia de fraudes por voz pero si existen
algunos consejos con los que minimizamos sin
duda las posibilidades de convertirnos en
víctima de estas malas prácticas.
Ignorar
propuestas de teleoperadores/as que tengan
como condición o contraparte realizar
algún tipo de desembolso económico
antes de recibir el producto especialmente
si se trata de llamadas entrantes no autorizadas.
Desconfiar
de cualquier notificación administrativa,
pública o institucional (Hacienda,
tramites, ayuntamientos u otros..) que lleguen
en formato de voz, los entes públicos
todavía tienen como costumbre notificar
casi todo en formato papel o documento escrito.
Nunca
acceder a peticiones de supuestos empleados
de compañías telefónicas
que piden colaboración al otro lado
de la línea, por supuesto no activar
códigos a petición de terceros
ni dar datos que en teoría ya deben
tener en su posesión.
Desconfiar
del < factor oportunidad > y < tentación
digital > productos que le ofrecen por
teléfono a precios exageradamente bajos
o los < count down fraud > al estilo
tiene sólo 24 horas para comprar el
producto en caso contrario perderá
la oportunidad, pues tienen como finalidad
desencadenar una reacción inmediata
al ser percibidas como una oportunidad que
va a pasar de largo.
Ser
más crítico con los SMS que
llegan a su teléfono móvil,
supuestos premios, sorteos, bonos regalo para
envío de mensajes escritos o llamadas,
supuestos mensajes a buzones de voz con teléfonos
que no coinciden con el número de su
proveedor habitual.
No
precipitarse, si cree que ha recibido una
propuesta interesante tómese su tiempo
y pida el número de teléfono
al interlocutor, uno de los síntomas
del estafador es no querer proporcionar datos
de contacto bajo el argumento de no estar
autorizado para ello.
Si
ya ha sido estafado es importante denunciar
en comisaría al prestador del servicio
y acudir a alguna asociación de consumidores.
Los foros de afectados en Internet también
pueden ser un refuerzo útil donde conseguir
más información de otros afectados
por el mismo número de teléfono.
Autor
del informe: Francesc Canals > Divulgador
y escritor sucesos. Director de Citycrime,
La Ciudad del Crimen, agencia para la difusión
de las ciencias criminológicas en la
prensa. Director del Observatorio Internet.
933248203
/ 677.028.639
info@fcanals.com