Autor:
Francisco Canals
La
precarización del trabajo, los empleos
basura y la actual crisis económica
han dado paso a todo un nuevo conjunto de
actividades fraudulentas que se han consolidado
con fuerza en los distintos vinculadores de
oferta y demanda laboral. Familias no ahorradoras,
inmigrantes, desempleados y mileuristas se
perfilan ya como algunos de los principales
colectivos víctimas de la denominada
< crisis del empleo >
cuya economía los hace más vulnerables
a todo tipo de imprevistos.

Delito
y delincuente han existido siempre, pero algunos
fraudes en particular guardan cierta relación
con circunstancias sociales, es el caso de
la actual crisis que ha potenciado sin duda
algunos perfiles de riesgo y amenaza. Se trata
de las < falsas ofertas de trabajo
> prometedores empleos y cuya existencia
no hace más que sembrar la desilusión
y contribuir a dar una mala imagen del mercado
laboral. Juegan con la esperanza y la ilusión
de miles de ciudadanos y su objetivo no es
más que lucrarse del creciente número
de aspirantes a un empleo.
Algunas
de estas falsas ofertas pueden llegar a constituir
una auténtica pesadilla para el usuario,
su magnitud puede ir desde pequeños
importes hasta fraudes muy elevados, por un
lado existen los < fraudes estacionales
> comprenden aquellas ofertas fraudulentas
relacionadas con determinadas épocas
del año, la proximidad de las navidades,
las ofertas para trabajar en cruceros ante
la llegada de la época estival, etc..
Han
proliferado algunos < falsos centros
de información laboral >
captan a sus víctimas mediante sugerentes
y atractivos puestos de trabajo para los que
ni siquiera es necesaria formación
o experiencia, el candidato al empleo deberá
llamar a un número de tarificación
especial en el que le cobrarán entre
1,10 y 1,87 euros por minuto conversación
tras la cual terminarán por colgarle
el teléfono o sumirle en una interminable
música en espera que cuya única
finalidad es la de añadir minutos en
toda una < maniobra de distracción
> destinada a añadir importantes
cargos a la factura telefónica del
postulante al empleo.
Muchos
usuarios declaran sentirse desesperados ante
la necesidad de invertir un largo tiempo en
la redacción de un currículo,
un e-mail o una carta, gestiones que en muchas
ocasiones no tendrán ninguna posibilidad
de éxito debido a la presencia de todo
tipo de anuncios basura.
Internet
no se queda atrás en este fenómeno
al haberse consolidado como uno de los mayores
vinculadores de oferta y demanda, en su versión
más doméstica se denuncia la
proliferación del < spam
de la crisis > se trata de e-mails
no solicitados, no autorizados que advierten
al usuario sobre la posibilidad de cambiar
su vida, optar a un nuevo puesto de trabajo
y mejorar su situación económica.
Se
ha puesto de moda una nueva figura en el mundo
de la crisis laboral se trata de las <
empresas de selección no solicitadas
> que al igual que el spam entran en nuestra
cuenta de e-mail con mensajes que nos advierten
de sus atractivos puestos de trabajo e interesantes
remuneraciones, le animan a que llene los
datos y el formulario de contacto.
Las
< ofertas de empleo basura
> representan otro de los arquetipos y
expresiones de la crisis laboral, trabajos
de cajera o dependienta por sueldos que no
superan los 700 euros, licenciados en química
por 1.000 euros mensuales, o trabajar de teleoperador/a
por 5 euros la hora con ambientes de gran
tensión son sólo algunos ejemplos
de un fenómeno que va en aumento.
En
estas estafas no faltan los denominados <
fraudes del get quich rich >
al estilo de “hágase rico rápidamente”
a menudo se trata de negocios piramidales
cuyo modus operandi no está permitido
en nuestro país y que actúan
bajo la apariencia de empresas serias, venden
productos de cosmética o alimentación
y captan a su clientela a través de
anuncios clasificados, sin dar detalles previos
de su identidad tratan de reunir a sus víctimas
en hoteles o centros de convenciones en las
que se desarrollaran dinámicas de grupo
y presentaciones con falsos testimonios todo
con el fin de conseguir más afiliados.
En
otros casos se convence al usuario para que
gane dinero sin gran esfuerzo recibiendo ingresos
y transferencias a su cuenta bancaria con
el fin teórico de actuar como mediador
en transacciones y operaciones internacionales.
El usuario debe reingresar el importe a otro
número de cuenta reteniendo para él
una pequeña comisión, sin saberlo
se está convirtiendo en un < mulero
> ya que está colaborando con el
lavado de dinero negro procedente de otras
operaciones además de correr el riesgo
de ser imputado al constar como titular de
dichas transacciones.
Los
fraudes del < trabaje desde casa
> constituyen otro de los platos fuertes,
en este tipo de ofertas es necesario realizar
un modesto desembolso económico que
a menudo no supera los 40 o 50 euros. Estos
fraudes llegan con especial éxito a
amas de casa o personas con hijos a su cargo
y que buscan empleos a tiempo parcial, ganar
dinero sin presiones y sin jefes, trabajando
a su ritmo, ensobrando cartas, manufacturando
productos, actúan como un “gancho”
eficaz, tras un pago por adelantado se recibirá
(teóricamente) el material necesario
para la elaboración del producto, a
menudo se solicita al usuario que realice
un ingreso bancario o un pago a una cadena
de 20 dígitos enviando un sobre con
30 euros en sellos a un discreto y anónimo
apartado de correos. Se trata de los delitos
de toda la vida pero que con la crisis han
sabido adaptarse al mercado laboral y confundirse
sigilosamente con las miles de ofertas que
a diario llenan los medios de prensa, trabajos
cadena, negocios piramidales son tan sólo
alguna de sus mutaciones.
Las
< academias que ofrecen empleos
con la condición de matricularse previamente
a un curso > constituyen otro de los arquetipos
del fraude en ofertas laborales, se trata
en realidad de academias y centros de formación
privadas, su ansia por matricular al mayor
número posible de alumnos les llevará
a publicar anuncios clasificados ofreciendo
atractivos puestos de trabajo, bajo la apariencia
de un empleo el candidato acabará por
convertirse en alumno bajo la percepción
y motivación de un trabajo que deberá
conseguir estudiando en un centro.
La
< captación fraudulenta
de datos > se perfila como otro
de los fraudes más virulentos, muchos
medios, especialmente Internet se han consolidado
como un mercado dedicado a la captar currículos
que luego se venderán al a industria
del spam, basta con publicar un anuncio con
una oferta de empleo para empezar a recibir
decenas de e-mails con los datos personales.
Un currículo alberga un gran número
de datos personales como la dirección,
el teléfono, la formación, la
cuenta de e-mail, el historial del postulante
al empleo.. esta información a menudo
se vende de manera subterránea a otros
mercados que trazan análisis del mercado
o incluso a las redes de spam dedicadas a
comerciar con esta información y que
dedican grandes recursos a conocer las preferencias
de mercado y perfiles de usuario, etc.. Se
trata de sonsacar los datos al usuario de
manera fraudulenta, en ocasiones haciéndose
pasar por una empresa de selección
de personal.
Algunos
empresarios han decidido sacar partido al
gran volumen de inmigrantes existentes en
nuestro país y que surcan la prensa
escrita en busca de un ansiado puesto de trabajo.
Muchos de estos usuarios declaran sentirse
engañados por la existencia de un considerable
mercado ilegal de ofertas laborales que se
venden a altos precios y cuya posesión
facilitará su regularización
legal en nuestro país.
El
director del reportaje promueve un decálogo
de consejos para evitar ser víctimas
de estas ofertas y aprender a reconocer de
manera rápida las informaciones veraces
de las falsas. Se trata de ser más
crítico pero no más desconfiado
y < desarrollar una cultura de
la defensa ante los nuevos fraudes en el sector
del empleo > Rechazar cualquier
oferta que tenga como condición el
previo pago de alguna cantidad, nunca adelantar
dinero para trabajar en una empresa o organización,
exigir al ofertante una identificación
clara aun y cuando no nos ha proporcionado
el puesto de trabajo, exigir el derecho a
estar informado aun y cuando el resultado
de la selección sea negativa, desconfiar
de modus operandi cuyo proceso de selección
sea poco transparente en el caso de e-mails
y apartados de correos, ser prudente con las
ofertas llamativas o aquellas que anuncian
sueldos espectaculares bajo un tono sensacionalista..
Si vd.ha sido una víctima de este tipo
de fraudes es recomendable conservar y preservar
las pruebas y denunciar la empresa ante las
autoridades policiales. Por supuesto advierta
del fraude al medio de prensa intermediario
utilizado para publicar el anuncio con el
fin de que tomen las medidas necesarias.
Autor:
Francesc Canals, divulgador especializado
en timos, fraudes y picaresca.