Antenas camufladas

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Proliferan antenas de telefonía instaladas en el interior de falsas chimeneas, árboles, abetos y aparatos de aire acondicionado como medio para esquivar las quejas de los consumidores. En España existen unas 7.000 instalaciones de estas características. Los consumidores en pie de guerra contra las antenas camufladas

 

Desde que empezó la era UMTS el despliegue e instalación de antenas ha crecido exponencialmente, su instalación es polémica y choca frontalmente contra las quejas vecinales hecho que ha llevado a las operadoras a utilizar “envoltorios arquitectónicos” como medio para suavizar desavenencias. Se trata de supuestos árboles, falsas palmeras, chimeneas ficticias y “aparatos de aire acondicionado” cuya finalidad es albergar potentes emisores de ondas electromagnéticas (wifi y telefonía móvil) y es que la picaresca arquitectónica está de moda en España afirma el periodista Francisco Canals quien reúne fotos, evidencias y testimonios. En España ya se han producido manifestaciones por antenas camufladas en Madrid, Zaragoza, Barcelona, Mataró, Málaga, Tenerife, Asturias y Albacete, el “engaño visual y arquitectónico está servido” aseguran los afectados.

Patricia Montserrat Ferrer Fernández, presidenta de la asociación Oikos Ambiental es clara al respecto: la electrosensibilidad afecta a 1 de cada 1000 personas, los focos de ondas electromagnéticas suponen un grave perjuicio para la salud, distintos estudios afirman que pueden provocar pérdida de memoria a corto plazo además de dolores de cabeza, vómitos y mareos que se intensifican cuando los afectados permanecen próximos a estas instalaciones. La OMS (Organización Mundial de la Salud) y la IARC (Agencia Internacional de Investigaciónes del Cáncer) insisten en la posible relación entre la contaminación electromagnética y la salud; la UE ya ha instado a los países miembros a respetar el denominado principio de precaución, normativa que no se cumple en España donde prevalece la instalación masiva de antenas de telefonía.

La red sirve de punto de encuentro donde se cuece un hervidero de foros, destinados a publicar e intercambiar fotos de antenas camufladas, pero la lucha también se extiende a la calle mediante “cazadores de antenas”, se trata de ciudadanos dedicados a localizar antenas disfrazadas con la ayuda de detectores que ya se venden en comercios y que sirven para objetivizar el fenómeno. Tampoco faltan empresas de ingeniería y despachos de arquitectos dedicados al diseño de estas infraestructuras en lo que ya se conoce como “el mercado de la picaresca arquitectónica”..

Algunas antenas se camuflan con la complicidad de las constructoras o los administradores de fincas, su presencia se ha doblado en los 2 últimos años asegura Joan Carles López, experto en geobiología y radiaciones del hábitat. Las picoantenas constituyen otro perfil de riesgo, suelen ser de menor tamaño y abarcan zonas oscuras donde no llegan los repetidores de telefonía móvil, se camuflan en paredes y balcones y se cuentan por centenares en las grandes ciudades.

Más info reportaje, datos e imágenes: Francisco Canals tel prensa 677028639